A MIS HIJAS
Cuando llamasteis,
cuando os pensé,
cuando llegasteis,
soñaba con vivir más allá de mi vida,
pintar con mis sueños vuestros sueños,
vivir lo soñado en vuestras vidas,
pero aunque un trocito de mí
anda correteando con vuestros pasos,
comprendí, que si tenéis alas
no es para volar en mi espacio,
no para dejarlas guardadas,
sino para viajar más lejos, más alto,
por eso en el nido que compartimos
las puertas se abren hacia los dos lados,
por si os marcháis,
por si acaso el olvido,
por si un día volvéis.








